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The Bone House.
En algún lugar entre depravado y divino, Joel-Peter Witkin ha creado un espacio que no ocupa ningún otro fotógrafo vivo. Su último libro, The Bone House, documenta su progresión desde fotógrafo infantil hasta llegar al sitio que ocupa hoy en solitario. Palabras fuertes, ciertamente, pero merecidas. Joel-Peter Witkin es un intrépido creador de imágenes.
El libro es en sí mismo una obra de gran belleza. Encuadernado en tela verde y con una funda gris, es el vehículo ideal para mostrar sus perturbadoras, pero fascinantes imágenes. Witkin no es nada [si no] un estudio de contrastes.
Lo que distingue a Joel-Peter Witkin de sus contemporáneos es una inquietud y un deseo que lo llevan a lugares temidos por otros –el lado oscuro donde cada resplandor es auténtico. Su ámbito no es nada menos que el más grande misterio que ha ocupado a la humanidad desde sus comienzos, la eterna pregunta acerca de la vida y la muerte –pregunta que por su propia naturaleza es en última instancia irresoluble, excepto en aquellos momentos personales, breves, experienciales, en que el arte salva la brecha entre los sentidos y el entendimiento. Nadie ocupa este lugar mejor que Witkin.
Witkin crea un arte que no se puede desechar o ignorar. De hecho, alcanza la condición a la que aspira todo arte: nadie, al ver una imagen de Witkin, puede permanecer ambivalente. Pero esto no es sólo resultado de lo que Witkin escoge fotografiar. Es más bien por el modo en que aborda el material y trasciende sus limitaciones. Usando cadáveres, hermafroditas, jorobados, y otros a los que la sociedad en general denomina freaks, Witkin crea paradojas visuales que desafían nuestra percepción. Frecuentemente acusado de sensacionalismo y de la explotación de sus sujetos, en realidad los realza y redime –los vuelve fundamentales en su búsqueda espiritual. Una vez fotografiados, ingresan a la corriente eterna del arte.
Es imposible conceptuar una imagen de Witkin de una sola mirada y luego descartarla. Cada imagen, después de haber sido manipulada cuidadosamente en el cuarto oscuro con hojas de afeitar, seguros, y otros implementos, nos obliga a cuestionar, visceralmente, nuestra capacidad para comprender. Una imagen de Witkin puede, como la mejor poesía, ser leída una y otra vez, y seguir siendo un misterio –un misterio que parece estar un poco más allá de nuestro alcance. Vienen en mente unas líneas de Elizabeth Bishop: “and [we] looked and looked our infant sight away.”
Joel-Peter Witkin sabe que, en contra de la sabiduría popular, no somos criaturas racionales, sino que estamos sujetos a nuestros sentidos. Utiliza la vista, nuestro sentido más privilegiado, para desconcertar e instruirnos. Las imágenes de Witkin no sólo impresionan, también ilustran, si acaso sólo al obligarnos a tomar en cuenta aquello que preferiríamos no examinar.
Mujer amamantando a una anguila, Nuevo México, 1979, es una imagen abierta a múltiples interpretaciones. ¿Qué se quiere decir? La disonancia cognitiva es desconcertante, pero algunas partes se sostienen: la anguila, la mujer, sus pechos al descubierto, el pico de pájaro de forma cónica que lleva como máscara. Pero, ¿cómo se relacionan? Toda tentativa personal de descifrar este misterio es solamente eso –una tentativa personal, como tiene que ser toda interpretación de Witkin. Entre más se intenta comprender mediante el entendimiento, más se da uno cuenta que sólo se puede confiar en los sentidos, pero aún aquí, la vista, nuestro sentido más estimado, es incapaz de aprehender la totalidad de la imagen. Los elementos son claros, su contexto no. ¿Cómo puede amamantarse una anguila? ¿Cómo puede un ser humano sentir afecto por una anguila o sentir el impulso de darle el pecho? ¿De qué manera se entremezclan la vista, las emociones y el entendimiento en estos objetos tan poco probables? ¿Qué quiere decir todo esto?
Gran parte de la incomodidad surge porque los sujetos de Witkin (sin incluir su primera obra y su obra más reciente) llevan usualmente máscaras, vendas o rostros falsos. Con este recurso, nos niega el signo distintivo de la personalidad — el rostro— sólo para remplazarlo con otro. ¿Qué sentimos? ¿Qué vemos? Una dualidad irreconciliable en el seno de una sola entidad. La constante carga de las emociones contra el entendimiento, y viceversa. Una razón de más para sentir que lo que vemos casi puede ser comprendido. Tómese en consideración el Retrato de Nan, Nuevo México, 1984. En esta imagen vemos una mujer sentada en una silla cubierta de tela viendo hacia nosotros. Muchos elementos de la imagen son interesantes: el diminuto esqueleto en el margen derecho, el modo en que su pelo parcialmente trenzado está sujeto al muro detrás de ella, el feto animal que carga en el regazo, pero lo que desentona es la máscara en forma de T que el fotógrafo ha impuesto sobre su rostro. Nuestra vista dice una cosa, nuestras emociones dicen otra cosa, y no hay manera de reconciliarlas. No importa cuántas veces se mire, este fenómeno nunca cambia, nunca nos libera. De hecho, dada la necesidad humana de reconciliarnos e integrarnos con todo lo que nos rodea, este delicioso malestar, a la vez abstracto y concreto, puede saborearse sin peligro –evidencia de una de las muchas funciones del arte.
A diferencia de otros fotógrafos de arte que concentran su visión exclusivamente en la labor fotográfica o en el cuarto oscuro, Witkin emplea títulos dignos de aspiraciones literarias, pero el valor que da a lo literario no es un fin en sí mismo. Cada título trasciende la mera etiqueta, una acusación que puede levantársele a muchos otros fotógrafos por otra parte de gran calidad, sumando además una dimensión adicional a imágenes que cargan ya con múltiples matices de significado. Lecciones sobre la Cábala, Nuevo México, 1981, Cristo con un cuerno, Nuevo México, 1976, Estiramiento testicular con posibilidades de aplastar una cabeza, Nuevo México, 1982. En última instancia, crean una pauta que puede usarse para ver las imágenes.
Si toda creación puede ser considerada divina, entonces la creación de estas imágenes adquiere una cualidad espiritual que se percibe más fácilmente en las imágenes en donde Witkin utiliza cadáveres y partes del cuerpo. Al fotografiar a los muertos, Witkin otorga una vez más movimiento y expresión a su esencia moribunda; toma lo que normalmente descartaríamos como cosa del pasado y le vuelve a dar vida. De este modo, lo que estos cadáveres alcanzan es nada menos que una nueva vida, una nueva oportunidad parar entrar en comunión con los vivos, y más notablemente, una oportunidad para que los vivos convivan con los muertos.
El beso (Le Baiser), Nuevo México, 1982, es la imagen de una cabeza que ha sido partida exactamente por la mitad para que se le practique la autopsia, las dos mitades aparentando ser dos seres distintos en el acto de besarse. No hay máscara alguna. Witkin permite que los muertos asuman libremente la expresión que está impresa en sus rostros. Qué extraño y a la vez qué reconfortante. Un beso, inherentemente placentero y asociado con la alegría, desarma al espectador, aun cuando el entendimiento niegue la posibilidad de que esa cabeza pueda sentir algo. El que cada mitad de la cabeza esté consiguiendo lo que tenía en vida, su plenitud, aunque sea sólo metafóricamente, no disminuye la sensación de que así sea. Este hecho no hace que tenga menos fuerza. Claro que hay muchos otros niveles potenciales de significado, pero el suceso más importante de la imagen es la manera en que los muertos, frente a la razón, parecen respirar y comunicar.
Tomando en cuenta que las imágenes de Witkin se resisten a la categorización, quizá la única verdad que pueda decirse de ellas es lo siguiente: en cada imagen de Witkin hay algo que atrapa al espectador, algo que no nos permite desechar lo que vemos ni aceptarlo en su totalidad. Nos alejamos de una imagen de Witkin con la sensación de que hemos entrevisto significado a pesar de que el ojo ha escrutado de frente a la imagen. Estas imágenes son nada menos que un intento de decir lo indecible, tarea que alguna vez Thomas De Quincey denominó “la carga de lo incomunicable”. En compañía de Goya, Bosch, Blake y otros grandes artistas de lo inefable, Witkin, en The Bone House, ha creado un libro esencial e inagotable.
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bkn video de unos de mis favoritos.... ojala sea del gusto de ustedes bueno opinen o si les gusta mas la version de T:A:T:U


Bueno, bueno... como me llamaron la atención de que no daba fuentes... bueno ahi va la de estas fotos... me las encontre en el bio bio, en unos cachureaos encontre una carpeta book de giorgio armani, y esta en mi poder..... bueno de ese monton de imagenes saque estas dos las que encuentro mas estupendas... la/os modelos son REGIOS jajaja!!!! igual a nosotros jajajaa!!! igualitos, calcados jaja!!! bueno dejo de reirme.... opinen hijitos que le parece, esto es parte de mi coleccion privada de imagenes, pronto el libro...................................................
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http://clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/jodorowsky/consultas/contestadas.php
Encontre esta pagina de Alejandro Jodorowsky encuentro que es muy buena y que lo que dice en las cosultas sobre distintos problemas es increible.... vean y si les sucede algo parecido a los que consultas , prueben con las soluciones o remedios que entrega para su sanacion... espero disfruten es una experiencia "unica".
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1º El Maestro del Azote
Era uno de esos tipos que adoran a las mujeres. Sé bien de lo que hablo. Me llamo Eva. Seguramente me habrán visto en fotos. Eva Lindt, la reina de los chismes, la emperatriz del escándalo. Los periódicos se disputan mis crónicas sobre vida sexual de las estrellas famosas. Cosa que como la Sep no se acuesta con Anthony y que el joven príncipe definitivamente los prefiere morenos y con bigote, a poder ser militares.
*La Lindt* , así es como me llaman en la tele, donde los viernes a las diez se puede disfrutar de la visión de mi escote a vista de pájaro y de algunas anécdotas picantes que emergen de mis labios sensuales. Gajes del oficio.
Pero volvamos a aquel hombre. Acababa de entrar en mi compartimiento de primera clase, en el tren Paris Venecia. Yo odio los aviones porque a pesar de lo que afirma una tal Emmanuelle, en ellos nunca pasa gran cosa. Sin embargo, los trenes son mas propicios a los encuentros, especialmente los de “largo recorrido”.
Decidí tomar el de las 07:12 horas. Una ligera niebla de verano flotaba sobre la estación de Lyón, azulada y cálida. Yo levaba una camiseta ajustada y aquella minifalda de piel de antes que siempre incita a los hombres a decirme algo. Conozco una forma de hacerla ascender por mis muslos que les predispone a hacerme confidencias. Estaba sola, sentada junto a la ventanilla en el sentido de la marcha del tren. El hombre echo un vistazo a los asientos vacíos, sin ni siquiera notar mi presencia. Colocó su bolsa de viaje en la repisa para equipajes y se sentó frente a mi. Me rozo levemente una pierna con las suyas, y se excuso con una vaga sonrisa.
Yo le estaba devorando con los ojos. Era alto, mas bien delgado y aún joven. Tenia algunas canas en la sienes, las suficientes como para dar la impresión de haber amado mucho y haber sufrido aun mucho mas. Pantalón blanco, camisa tejana y sandalias beiges. Fingí suspirar, para poder hinchar el pecho.
Me acurruque en mi asiento, deje caer el periódico... ¡Todo en vano! El hombre seguía mirando la ventanilla. Parecía absorto, observando fijamente las nalgas de unas viajeras regordetas que caminaban apresuradamente hacia el tren, cargadas con sus pesadas maletas. Una de las chicas aterrizo en el anden, frente a nosotros, con unos pantalones cortos tan superceñidos que se dirían una segunda piel. Al caminar, sus nalgas pugnaban por salir de su prisión, insinuándose por debajo del shorts. Mi vecino trago saliva e hizo intención de levantarse. Temí que se lanzara al anden, pero volvió a acomodarse en su asiento. Luego, saco una libretita verde del bolsillo, pasó algunas paginas y se puso a escribir precipitadamente. En aquel preciso instante, el tren se puso en marcha.
Cuando nos aproximamos a Dijon, el viajero tenia los ojos cerrados. Dormitaba, con la misteriosa libreta sobre el asiento de su derecha. Mi curiosidad iba en aumento...
Debía ser una especie de deformación profesional. Lentamente, alargue la mano izquierda y tome la libreta. La abrí por la primera pagina, donde había un titulo escrito en mayúsculas “EL ARTE DEL AZOTE”.
Debajo había un dibujo, hecho a lápiz, cuya visión hizo que comenzase a notar una dulce sensación de humedad en la entrepierna. Representaba a un hombre que se parecía a mi compañero de viaje como una gota de agua a otra. Estaba sentado al borde de una cama, con una chica echada sobre sus rodillas, que tenia la falda levantada y las bragas caídas a nivel de los tobillos. Ofrecía su culo de ensueño, redondo y un poquito respingon. Solo lo bastante para parecer gracioso. El hombre tenia la mano en alto, como para darle un azote en unas nalgas que se adivinaban tiernas y elásticas.
Aquello me trajo ciertos recuerdos a la memoria . No, a mi jamás me han propinado una zurra....Mi generación fue privada de tal honor, al menos por lo que se refiere a los padres y a los maestros. Las imágenes que acudieron a mi mente eran las de la condesa de Segur. Me estremecía de placer leyendo aquellos relatos en los que el preceptor hacia salir al alumno revoltoso, le mandaba bajarse los pantalones ante toda la clase y le ponía el trasero rojo a golpes de regla, para delicia de sus compañeros... Yo intentaba recrear aquellas escenas con mis dos primos que eran algo mayores que yo. Nos encerrábamos en mi habitación, y ellos me ordenaban quitarme la ropa. Yo me quedaba en calcetines y braguitas. Entonces, ellos me las bajaban y las dejaban a la altura de los tobillos, sin sacármelas del todo. El mayor se ponía en la cama y me ordenaba:
- ¡Tiéndete boca abajo!
Mientras obedecía, yo notaba como su sexo se hinchaba bajo su pantalón corto de explorador, color caqui. Apretaba aun mas mi vientre contra el suyo y el bulto se endurecía mas, encajándose en mi entrepierna.
Mis primos me inspeccionaban las nalgas, me las separaban, las sobaban y luego –por turnos- me metían un dedo en el ano. Aquello me excitaba hasta lo indecible. Yo contenía la respiración, porque sabia lo que me iba a suceder a continuación... Todo comenzaba con una palmada seca, que recibía en mi nalga con un estremecimiento. Sentía, mas que veía, que toda mi piel estaba enrojeciendo. Me ponía tan rígida como un resorte, y ello acentuaba el frotamiento de mi pubis sobre el sexo de mi primo, a cada nuevo azote. El reaccionaba elevando violentamente el vientre. Aquello me inundaba de un calorcillo sano. Luego, mi otro primo intervenía, castigándome a su manera. Cogía un buen pedazo de mi piel, tiraba de ella y me la retorcía.
No fue hasta muchos años mas tarde, en las calles de Florencia o de Milán, que tuve ocasión de revivir esta forma sensual e insolente que tienen los hombres de pellizcar a las desconocidas que son de un agrado. Las feministas que eso es machismo y que humilla y denigra.
Para mi ser pellizcada y manoseada por sorpresa constituye una de las sensaciones más excitantes que he conocido.
Volvía apresuradamente al hotel, me tendía sobre la cama y me acariciaba el sexo con una mano, mientras abofeteaba mis nalgas con la otra. Pizzicato, allegro, vivace, fortissimo...
Era tal mi excitación, que mi primo parecía contagiarse de mi ardor. Poco a poco, iba azotándome con mayor fuerza y rapidez, hasta que su rostro enrojecía de rabia. Los azotes me ponían al borde del éxtasis. Me agitaba violentamente sobre él, oprimiendo su vientre con el mío, y daba patadas al aire, frotando una pierna contra la otra. Pronto una mancha de humedad aparecía en el pantalón, el bulto desaparecía y él me apretaba, diciendo:
-se acabo...
Entones percibía un olor que me parecía agradable. Me hubiera gustado disfrutarlo, pero el se iba enseguida y desaparecía en el cuarto de baño. Yo me quedaba sola con el menor de mis primos, a quien le gustaba vestirme él mismo. Aprovechaba para deslizar su lengua por mis nalgas... Pero sus besos lejos de refrescarme, aumentaban el ardor de mi trasero.
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Viernes 30Acto Poético (Lectura de poesías y textos originales del divinísimo anticristo)18:30 en Huérfanos 520 (Librería Flor de Liz, llegando al Cerro Santa Lucía).Compañía de Poesía "Las Dos Lunas Llenas"
Sábado 1 Marcha de Los PañuelosAl medio día en Lastarria con Merced (donde se ubica la constructora Ad Portas), aquí nos reuniremos y la idea es que todos lleven sus pañuelos para ponerselos en la cabeza de manera simbólica y así marchar. (la falda es opcional).
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VOLUMEN 1
EDITORIAL TASCHEN : [www.tachen.com]
PARTIENDO POR EL NOMBRE Y LOS MONOS (DIBUJOS, SERIGRAFIAS, GRABADOS, PINTURAS, ETC), DESEARIA HABERME CALENTADO, ES DECIR TOCADO, CON EL LIBRO O CON LO PRIMERO QUE ENCONTRARA A MI LADO, AUNQUE A VECES LO LOGRO, ME TRANSFORMO EN UN VOYERISTA DE LA HISTORIA EROTICA, ES DECIR, LO QUE NOS OCULTAN,” MEDINAS Y HASBUNES ” DE CUALQUIERA SEA EL AMBITO DONDE SE DESENVUELVAN, ESTE LIBRO NI SIQUIERA ES TRANSGRESOR, SOLO HISTORICO, PARA QUE SE RETUERZAN EN SU MASTURBATORIA CONTRADICCIÓN ESTOS MEDIANAS Y HASBUNES.
EL LIBRO, TREMENDO COMPILADO DE EROTISMO, SEGÚN SU CONTRAPORTADA, “EL UNICO Y REAL ANTÍDOTO A LA ANGUSTIA QUE FUE ENGENDRADA EN LA HUMANIDAD DEL CONOCIMIENTO DE SU INEVITABLE MUERTE: EL JUEGO ERÓTICO” ( “There is only one real antidote to the anguish engendered in humanity by its awareness of inevitable death: erotic joy” )
A LOS CONOCEDORES DE : BONDAGE, SCAT, SNAF, INTERRACIAL, LLUVIA DORADA, CUM SHOT, FUCK FACE, FISTING.....ACABEN SOBRE SI MISMOS, ESTO SE VIENE PRACTICANDO DESDE QUE EL HOMBRE ES HOMBRE.
CREO QUE LO MAS IMPORTANTE, PARA MI, ES QUE EL LIBRO ME PRODUCE UNA ESPECIE DE RELAJO, ES DECIR, UUUUUUFFFFFFFF QUE BIEN, BACAN, ESTO DEBIERA DE SER PARTE DE LA BIBLIOTECA PUBLICA Nº 1, QUE TODOS SE DEN CUENTA DE QUE EL SEXO Y EL EROTISMO, Y TODAS SUS REPRESENTACIONES SON NATURALES E INTRÍNSECAS AL HOMBRE DE TODAS LAS EPOCAS, CULTURAS, MOVIMIENTO, ETC.
OXIDO
jueves
SI A DORMIR ME LLEVASTE A LA CAMA,ME LO HUEBIERAS DICHO PARA NO RESERVARME LAS GANAS
Y NO ILUSIONARME CON UN POBRE BICHO,
PA DORMIR TENGO CAMA
Y MÁS GRANDE Y MÁS CALIENTITA.
TU NO USAS NI BALAS DE SALVA,
NO DISPARAS NADA
POBRE PISTOLITA!!!!
TODA LA NOCHE ME PASE ESPERANDO,
SOÑANDO A SOLAS MINTRAS TU RONCANDO
POBRE PIESTOLITA!!!
NO DISPARAS NADA NI DE VEZ EN CUANDO
YA NO ANDES POR AHI PRESUMIENDO
QUE ERES MUY ARDIENTE,
PURO CUENTO
Y CADA VEZ QUE PICO
TU NO AGAUNTAS NADA
MI BELLO DURMIENTE!!!!
ME ESTAS OYENDO INUTIL!!!!
QUE INGRATA FUE LA NATURALEZA CONTIGO
POBRE PISTOLITA!!!!
NO DISPARAS NADA NI DE VEZ EN CUANDO!!!!!!
kloaka
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miércoles
ES YA LA NOCHE Y A MIS 45 AÑOS DESCANSO EN EL ABRIGO DE MI CASA. ESTA MI COMIDA CALIENTE..MI CAMA LIMPIA..MIS LIBROS EN ORDEN..YA HE ORDENADO ALS COSAS PARA EL DIA DE MAÑANA...ME QUEDA SOLO ACOSTARME..PERO MI MENTE CIRCULA EN LAS CARAS DE LOS ESTUDIANTES ..MI ALMA SE SIENTE ESTREMECIDA ANTE LA GRANDEZA DE LOS "PINGUINOS"" SIENTO QUE SE ABREN LAS GRANDES ALAMEDAS, SIENTO QUE ESE TORBELLINO DE VIDA NOS ESTA DICIENDO Q LA ESPERANZA ESTA MAS VIVA QUE NUNCA. QUE EMOCION. QUE TEMBALDERA DEL CORAZON ANTE LA GRANDEZA DE LOS ESTUDIANTES Y LAS ESTUDIANTES, QUE DESASOSIEGO ME PROVOCA TANTA CIUDAD INTERPELADA, QUE RAMALAZO DE HUMILDAD ANTE LA FURIA DE LOS PODEROSOS DE TURNO..HOY VEIA LOS OJOS DE MI AMIGA-JEFA LLENOS DE LUZ AL COMENTAR Y BRINDAR POR SU HIJA ISIDORA, QUIEN CON EL CORAZON HENCHIDO DE SAVIA NUEVA,,PONIA COMO TRINCHERA SU SONRISA Y SUS GANAS DE UAN SOCIEDAD MEJOR..HOY POR LA TARDE ME EMOCIONE HASTA EL EXTREMO AL VER A MI MATIAS,,CON SUS 14 AÑOS LEVANTANDOSE ALEGRE Y RECLAMAR SUS DERECHOS,,ÉL UN NIÑO DEL CAMPO..CON UNA HISTORIA , CON TANTAS PERDIDAS ME SONREIA Y ME DABA LECCIONES DE CIUDADANIA, LES JURO QUE MIS OJOS SE LLENARON DE LAGRIMAS DE ESPERANZA,,EL SUEÑO DE UN PAIS IGUALITARIO ES POSIBLE Y SI NO CREEMOS ESCUCHEMOS LA CANCION RECIEN AMANECIDA DE NUESTROS MUCHACHOS, DE ESA VIDA QUE FLUYE EN RIOS DE LIBERTAD..ES TARDE PERO SIGO EN VIGILIA Y RECUERDO ESOS OTROS TIEMPOS EN QUE ERAMOS NOSOTROS LOS QUE CANTABAMOS NUESTRA CANCION.
VAMOS MUCHACHOS,,RENUEVEN LOS SENDEROS CON UNA ANDADURA NUEVA, VAMOS QUE SEGUIREMOS ALEGRES LOS CAMINOS ABIERTOS POR USTEDES.
JOSE L
Nunca fue grato vivir en ese destierro que significaba el sur de Santiago. Siempre tan lejos de todo, siempre a una hora de..., siempre deseando no ser reconocido por el micrero y así poder viajar tranquilo sin una humillación o una mala cara previa.
En la etapa de liceo es imposible pasar desapercibido, por lo mismo montarse en las micros ya es una experiencia a prueba de autoestimas. Yo tomaba dos "locomociones" en esa época una que me llevaba de mi casa al metro y luego el metro. De vuelta lo inverso, pero al parecer el pasar de las horas tendía a desgastar la humanidad de los choferes y era aquí donde empezaba el problema.
En la terminal de metrobús del paradero 18 de la Gran Avenida, la administración creaba las más incomprensibles políticas hacia los estudiantes, todo enmarcado, "por supuesto", en brindar un mejor servicio a los pasajeros.
Como yo vivía en el destierro, la frecuencia de metrobuses era mínima, yo creo que cada 30 minutos llegaba uno a estacionarse y tomar pasajeros. En el lugar se armaban dos filas: una para los pasajeros normales (trabajadores, señoras, señoras embarazadas, que en Chile por cierto hay demasiadas para mi gusto, señora y cabro chico, estudiante universitario, etc) y otra para escolares (escolares con uniforme), o sea, aparheit en mi propio país, aparheit socio-estético, portar un uniforme representaba una fila diferente. Se hacía esto porque, la política consistía en que una vez los pasajeros normales hubieren subido, sólo y sólo si quedase espacio podían subir los escolares, pero no todos había un tope de 10 por viaje, es decir, siempre que la pisadera lo permitiese se podía devolverme a mi casa. Durante 4 años la humillación fue la misma, durante 4 años de mi vida llegaba odiando vivir donde vivía, durante todo ese tiempo me sentía un maldito subnormal mendigando desplazamiento, nunca perdonaré a los micreros y al sistema que en ese momento dirigía nuestro tan bueno y próspero país.
Por lo mismo y desde mi autoexilio consciente apoyo a los estudiantes secundarios, que por fin se están manifestando y haciendo justicia por las humillaciones vividas por muchas que en su tiempo no supimos reclamar. Apoyo la simplesa de sus peticiones, la ingenuidad de con la que se enfrentan a la autoridad, pero más que todo aplaudo la valentía y la libertad de decir, lo que sea. Me sumo a ellos, los sigo, los leo y me intereso, espero que en Chile esté pasando lo mismo y no lo que me dijo una vez alguien "Yo no apoyo las protestas, esas son cosas de jóvenes..., a tí te entiendo porque tienes 22 años, pero como ya yo tengo más de treinta no me importan..."
Erwin
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Pier Paolo Pasolini Fragmento epistolar,
al muchacho Codignola, de Poesía en forma de rosa"
Querido muchacho, sí, claro, encontrémonos, pero no esperes nada de este encuentro.
Si acaso, una nueva desilusión, un nuevo vacío: de aquellos que hacen bien a la dignidad narcisista, como un dolor. A los cuarenta años yo estoy como a los diecisiete.
Frustrados, el de cuarenta y el de diecisiete pueden, claro, encontrarse, balbuceando ideas convergentes, sobre problemas entre los que se abren dos décadas, toda una vida, y que, sin embargo, aparentemente son los mismos. Hasta que una palabra, salida de las gargantas inseguras, aridecida de llanto y deseo de estar solos, revela su irremediable diferencia.
Y, además, tendré que hacer de poeta padre, y entonces me replegaré sobre la ironía, que te incomodará: al ser el de cuarenta más alegre y joven que el de diecisiete, él, ya dueño de la vida. Más allá de esta apariencia, de este aspecto, no tengo nada que decirte.
Soy avaro, lo poco que poseo me lo guardo apretado en el corazón diabólico.
Y los dos palmos de piel entre pómulo y mentón, bajo la boca torcida a furia de sonrisas de timidez, y los ojos que han perdido su dulzura, como un higo agrio, te parecerían el retrato precisamente de esa madurez que te hace daño, madurez no fraterna.
¿De qué puede servirte un coetáneo, simplemente entristecido en la delgadez que le devora la carne? Cuanto ha dado ya lo ha dado, el resto es árida piedad. "
El Poder de la Palabra
Balada del suicidio
¡Piedad, piedad! Vosotros me queréis muerta y enterrada: sin voz, sin gestos, sin rostro, sin vida... que no regrese decís vosotros – nunca más la locura que ella fue, aquí ¡entre nosotros!
¡Piedad, piedad! Gente feliz vosotros me esperáis: ahorcada, ahogada, incendiada, destrozada... ¿Qué hace ahí decís vosotros – si da sólo rabia, y lo sabe, aquí entre nosotros?
¡Piedad, piedad! Gente de bien, vosotros me teméis: en mi amor, en mi vicio, en mi ardor, en mi odio... ¿Por qué vive -decís vosotros – aquí abajo pecadora y tabú, aquí entre nosotros?
¡Piedad piedad! Gente normal, me condenáis: a temblar, a odiar, a ocultarme, a desaparecer... El que es diferente decís vosotros – no puede quedarse ni un poco ¡aquí entre nosotros!
¡Piedad, piedad! Gente en el poder, vosotros me amenazáis: con la detención, con la celda, con la picota, con la hoguera... La pasión - ecís vosotros- no da más que molestias y ansiedad ¡aquí entre nosotros!
¡Piedad, piedad! Parecía eterno mi destino: de hablar, de cantar, de gozar, de pecar... Pero sí, pero ¡sí! Para mi se acabó, quedáos tranquilos... Entro en la sombra, os dejo el mundo....
jueves




ESTOS SON UNOS CUADRITOS QUE HE HECHO A TRAVES DE MI EXISTENCIA, LA SUFRO DE ARTISTA PERO NO PINTO NUNCA JAJAJAJA!!!!!





estas son las fotos no seleccionadas para el concurso de emol, igual las publico aca ya que no me dejaron seleccionado y a mi parecer son re guenas





























