miércoles

VIVAN LOS PINGUINOS

ES YA LA NOCHE Y A MIS 45 AÑOS DESCANSO EN EL ABRIGO DE MI CASA. ESTA MI COMIDA CALIENTE..MI CAMA LIMPIA..MIS LIBROS EN ORDEN..YA HE ORDENADO ALS COSAS PARA EL DIA DE MAÑANA...ME QUEDA SOLO ACOSTARME..PERO MI MENTE CIRCULA EN LAS CARAS DE LOS ESTUDIANTES ..MI ALMA SE SIENTE ESTREMECIDA ANTE LA GRANDEZA DE LOS "PINGUINOS"" SIENTO QUE SE ABREN LAS GRANDES ALAMEDAS, SIENTO QUE ESE TORBELLINO DE VIDA NOS ESTA DICIENDO Q LA ESPERANZA ESTA MAS VIVA QUE NUNCA. QUE EMOCION. QUE TEMBALDERA DEL CORAZON ANTE LA GRANDEZA DE LOS ESTUDIANTES Y LAS ESTUDIANTES, QUE DESASOSIEGO ME PROVOCA TANTA CIUDAD INTERPELADA, QUE RAMALAZO DE HUMILDAD ANTE LA FURIA DE LOS PODEROSOS DE TURNO..HOY VEIA LOS OJOS DE MI AMIGA-JEFA LLENOS DE LUZ AL COMENTAR Y BRINDAR POR SU HIJA ISIDORA, QUIEN CON EL CORAZON HENCHIDO DE SAVIA NUEVA,,PONIA COMO TRINCHERA SU SONRISA Y SUS GANAS DE UAN SOCIEDAD MEJOR..HOY POR LA TARDE ME EMOCIONE HASTA EL EXTREMO AL VER A MI MATIAS,,CON SUS 14 AÑOS LEVANTANDOSE ALEGRE Y RECLAMAR SUS DERECHOS,,ÉL UN NIÑO DEL CAMPO..CON UNA HISTORIA , CON TANTAS PERDIDAS ME SONREIA Y ME DABA LECCIONES DE CIUDADANIA, LES JURO QUE MIS OJOS SE LLENARON DE LAGRIMAS DE ESPERANZA,,EL SUEÑO DE UN PAIS IGUALITARIO ES POSIBLE Y SI NO CREEMOS ESCUCHEMOS LA CANCION RECIEN AMANECIDA DE NUESTROS MUCHACHOS, DE ESA VIDA QUE FLUYE EN RIOS DE LIBERTAD..ES TARDE PERO SIGO EN VIGILIA Y RECUERDO ESOS OTROS TIEMPOS EN QUE ERAMOS NOSOTROS LOS QUE CANTABAMOS NUESTRA CANCION.

VAMOS MUCHACHOS,,RENUEVEN LOS SENDEROS CON UNA ANDADURA NUEVA, VAMOS QUE SEGUIREMOS ALEGRES LOS CAMINOS ABIERTOS POR USTEDES.


JOSE L




Nunca fue grato vivir en ese destierro que significaba el sur de Santiago. Siempre tan lejos de todo, siempre a una hora de..., siempre deseando no ser reconocido por el micrero y así poder viajar tranquilo sin una humillación o una mala cara previa.
En la etapa de liceo es imposible pasar desapercibido, por lo mismo montarse en las micros ya es una experiencia a prueba de autoestimas. Yo tomaba dos "locomociones" en esa época una que me llevaba de mi casa al metro y luego el metro. De vuelta lo inverso, pero al parecer el pasar de las horas tendía a desgastar la humanidad de los choferes y era aquí donde empezaba el problema.
En la terminal de metrobús del paradero 18 de la Gran Avenida, la administración creaba las más incomprensibles políticas hacia los estudiantes, todo enmarcado, "por supuesto", en brindar un mejor servicio a los pasajeros.
Como yo vivía en el destierro, la frecuencia de metrobuses era mínima, yo creo que cada 30 minutos llegaba uno a estacionarse y tomar pasajeros. En el lugar se armaban dos filas: una para los pasajeros normales (trabajadores, señoras, señoras embarazadas, que en Chile por cierto hay demasiadas para mi gusto, señora y cabro chico, estudiante universitario, etc) y otra para escolares (escolares con uniforme), o sea, aparheit en mi propio país, aparheit socio-estético, portar un uniforme representaba una fila diferente. Se hacía esto porque, la política consistía en que una vez los pasajeros normales hubieren subido, sólo y sólo si quedase espacio podían subir los escolares, pero no todos había un tope de 10 por viaje, es decir, siempre que la pisadera lo permitiese se podía devolverme a mi casa. Durante 4 años la humillación fue la misma, durante 4 años de mi vida llegaba odiando vivir donde vivía, durante todo ese tiempo me sentía un maldito subnormal mendigando desplazamiento, nunca perdonaré a los micreros y al sistema que en ese momento dirigía nuestro tan bueno y próspero país.
Por lo mismo y desde mi autoexilio consciente apoyo a los estudiantes secundarios, que por fin se están manifestando y haciendo justicia por las humillaciones vividas por muchas que en su tiempo no supimos reclamar. Apoyo la simplesa de sus peticiones, la ingenuidad de con la que se enfrentan a la autoridad, pero más que todo aplaudo la valentía y la libertad de decir, lo que sea. Me sumo a ellos, los sigo, los leo y me intereso, espero que en Chile esté pasando lo mismo y no lo que me dijo una vez alguien "Yo no apoyo las protestas, esas son cosas de jóvenes..., a tí te entiendo porque tienes 22 años, pero como ya yo tengo más de treinta no me importan..."


Erwin

1 comentario:

Anónimo dijo...

vaya "Erwin" somos varios los que sufrimos con las largas distancias obligadas...yo ando en los extremos del metro desde los 12 años y aun continuo recorriendo el metro de punta a cabo...pero tengo un poco de animo fin de año solo tomare el trayecto desde el "medio" a cabo jajaja, gran avenida me tiene chata...
Ojala tu ahora estes cerca o te acerques a tus lugares obligados